viernes 23 de octubre de 2026 - Edición Nº2879

Universidades Privadas | 23 oct 2026

Universidad Católica Argentina

Mons. García Cuerva abrió con una clase magistral el primer congreso argentino del Pacto Educativo Global en la UCA

El encuentro tuvo por objetivo recorrer los caminos del Pacto Educativo Global como un solo itinerario y descubrir la herencia agustiniana en los presentados por el Papa León.


El lunes 19 de octubre, en el Campus Papa Francisco de la Universidad Católica Argentina (UCA), el arzobispo de Buenos Aires y gran canciller de la UCA, Mons. Jorge Ignacio García Cuerva, abrió el Primer Congreso Argentino del Pacto Educativo Global con una clase magistral que tuvo por objetivo recorrer los caminos del Pacto Educativo Global como un solo itinerario y descubrir la herencia agustiniana en los presentados por el Papa León. Lo acompañó el rector de la UCA, Dr. Miguel Ángel Schiavone, quien dio las palabras de bienvenida.

Los 10 caminos del Pacto Educativo Global

Para comenzar, Mons. García Cuerva se refirió a los presentes diciendo: “El Pacto Educativo Global tiene hoy 10 caminos, siete nos legó el Papa Francisco y tres los añadió el Papa León XIV. En septiembre del 2019, Francisco convocó a escuelas, universidades, familias, religiones y gobiernos a una alianza muy amplia. Su convicción era sencilla y exigente. Los grandes cambios del mundo pasan por la educación y nadie educa solo”, y recordó el proverbio africano que mencionaba Francisco: "Para educar a un niño hace falta una aldea entera”.

Seguidamente, García Cuerva retomó la carta apostólica firmada por León XIV “Diseñar nuevos mapas de esperanza”. Allí, llama al pacto la estrella polar de la misión educativa. Recoge con gratitud los siete caminos como base y añadió tres prioridades, estas son:

  • La vida interior
  • Lo digital humano
  • La paz desarmada y desarmante

Mons. García Cuerva explicó que la imagen que usa el Papa León XIV es la de la constelación: “Cada escuela, cada universidad, cada carisma, es una estrella con brillo propio. Juntas trazan una ruta. Los 10 caminos no son una lista de tareas, son puntos de luz que, mirados en su conjunto, dibujan un mapa”. El pacto se vuelve "glocal", lo global más lo local: “Une el horizonte del mundo con la responsabilidad concreta del aula, del barrio y de la ciudad. Desde ese doble tablero local y global, quiero presentar entonces cada uno de los 10 caminos”, señaló.

  1. Poner a la persona en el centro: Responde a la cultura del descarte. Todo proceso educativo debe partir de la persona concreta con su historia, su singularidad y su capacidad de vincularse con otros. No se educa a un promedio ni a una estadística.  
  2. Escuchar la voz de las nuevas generaciones: Escuchar a los niños y a los jóvenes. No como destinatarios pasivos, sino como protagonistas que tienen algo que decir sobre la escuela y sobre el mundo que heredan.
  3. Favorecer la plena participación de niñas y mujeres en la educación: En muchas regiones del mundo, ellas siguen siendo las primeras excluidas del aula. Promover a las mujeres también es revisar estereotipos en los materiales, en los liderazgos institucionales y en las expectativas que tenemos sobre nuestras alumnas.
  4. La familia como primer gran lugar educativo: La escuela colabora con los padres, no lo sustituye. León XIV describe esta alianza con tres palabras: intencionalidad, escucha y corresponsabilidad. Cuando la alianza funciona, genera confianza. Cuando falta, todo se vuelve más frágil.
  5. Educar y educarnos en la acogida: Sobre todo de los más vulnerables, personas con discapacidad, migrantes, refugiados, en definitiva, con los más pobres. La escuela católica nació muchas veces precisamente para ellos. Perder a los pobres, advierte el Papa, equivale a perder la escuela misma. Hoy es necesario no olvidar la inclusión de quienes padecen alguna discapacidad. La pobreza y la discapacidad no son dos problemas que simplemente coinciden a veces en una misma persona. Se producen y se refuerzan mutuamente.
  6. Renovar la economía y la política al servicio del ser humano: Que estén al servicio de la persona y de toda la familia humana en una ecología integral. Gravissimum Educationis ya advertía contra la subordinación de la educación al mercado laboral y a la lógica de las finanzas. Formar economistas, abogados, ingenieros y políticos, con conciencia del bien común, es una de las tareas más decisivas de nuestras universidades, en especial de las católicas
  7. Custodiar la casa común y protegerla de la explotación de sus recursos (inspirado en Laudato Si'): Promueve estilos de vida más sobrios y el uso de energías renovables. León XIV insiste en que la responsabilidad ecológica no se agota en datos técnicos. Hace falta una educación que involucre la mente, el corazón y las manos. Cuando la Tierra sufre, los pobres sufren más. Por eso la justicia social y la justicia ambiental se enseñan juntas.

Posteriormente, García Cuerva intercaló con su ponencia “cuatro obras pictóricas que nos ayudan a formarnos en la pedagogía de la belleza, al contemplar y descubrir cuánto de Dios nos hablan aquellas obras de arte de nuestra historia y cuánto pueden interpelarnos y desafiarnos en el mundo educativo actual”, expresó.

Sobre la obra "En la puerta de la escuela", de Nikolai Bogdanov-Belsky (1897), el arzobispo manifestó: “En él (el niño) vemos reflejada la pobreza, la marginación, expresa también una mezcla de temor y de duda de entrar o no entrar, de ser parte o no de ese espacio educativo. Podemos también pensar que en la imagen se expresa la esperanza de un niño muy pobre ante el reto de dar el paso hacia una educación que podría transformar su vida, un paso más puede ser determinante en su presente y en su futuro”, y siguió: “la obra en sí misma expresa lo que el pacto quiere ser en la idea de Francisco, un paso a la dignidad, un paso a transformar su vida para siempre, un paso a ser protagonistas”.

“En la puerta de la escuela de nuestra sociedad hay muchos que todavía están esperando. Ojalá podamos acompañarlos a que den el paso decisivo y así como a nosotros la educación nos transformó, también a ellos”, afirmó.

Luego, profundizó en las tres prioridades del Papa León: “Cinco años después del lanzamiento, León XIV constata que los cambios rápidos exponen a los niños y a los jóvenes a fragilidades inéditas. Por eso afirma que no basta con conversar, y con conservar, y con debatir, sino que hay que relanzar”. De esta manera, las tres prioridades que añade “responden a tres heridas de nuestro tiempo”: la superficialidad, la deshumanización y la violencia; y las vinculó con los cuatro puntos cardinales de la doctrina agustiniana para la educación cristiana: la interioridad, la unidad, el amor y la alegría, recordados por el Papa León XIV ante educadores el 31 de octubre del 2025. “Leer los tres nuevos caminos desde esta herencia agustiniana ayuda a comprender la lógica interna del Papa León: la vida interior es el punto de partida, lo digital humano es su prueba en nuestro tiempo y la paz desarmada es su fruto social”, añadió.

Sobre cuidar la vida interior, explicó: “León XIV habla de una fragilidad interior generalizada que afecta tanto a estudiantes como a docentes. Muchos de ellos cansados y sobrecargados de tareas burocráticas. La respuesta es abrir espacios de silencio, discernimiento y diálogo con la propia conciencia y con Dios”. “En la práctica, cuidar la vida interior significa dar lugar en la jornada escolar a la pausa, a la reflexión, al acompañamiento personal y a la oración. También significa cuidar a los educadores porque nadie da lo que no tiene”, agregó y enfatizó: “Aquí hay una primera clave pedagógica. Para Agustín la inquietud no es un defecto que haya que anestesiar, sino una brújula. El vacío que sienten muchos adolescentes no es solo un problema psicológico, es también la señal de un deseo de infinito. Una escuela que solo entretiene o solo exige rendimiento, deja ese deseo sin respuesta”.

“El Papa advierte que no bastan aulas bien equipadas, laboratorios o bibliotecas. La verdad circula en el encuentro profundo entre personas. La verdad es algo que se busca y se encuentra y no algo que se consigue por consensos. Y aquí, el mismo León XIV invita a buscar juntos aún después de encontrar, porque la vida interior no es una meta que se alcanza y se archiva, es una búsqueda compartida que no termina”, manifestó.

Seguidamente mostró a los asistentes la segunda obra, "El escolar dormido”, de Jean-Baptiste Greuze. García Cuerva explicó que hasta ese momento los niños eran pintados como objetos y recién en el siglo XVIII y en esta escuela pictórica se empieza a poner en el centro al niño como persona, fundamentalmente a través de la influencia de las obras de Jacobo Rousseau. “Resalta esta obra la ternura infantil, la naturalidad de su corazón y su interioridad”.

Permaneciendo en esta obra, se refirió a la segunda prioridad que suma el Papa León XIV: Lo digital humano (humanizar lo digital). “Se trata de formar en el uso sabio de las tecnologías y de la inteligencia artificial poniendo a la persona antes que el algoritmo. León XIV no propone tecnofobia, el progreso tecnológico forma parte del plan de Dios para la creación, pero pide discernimiento en el diseño didáctico, en la evaluación, las plataformas, la protección de datos y el acceso equitativo”, explicó. “Las tecnologías deben servir a la persona, no sustituirla, enriquecer el aprendizaje, no empobrecer las relaciones. El Papa propone armonizar cinco inteligencias: técnica, emocional, social, espiritual y ecológica. Y recuerda que ningún algoritmo podrá reemplazar lo que hace humana a la educación, la poesía, la ironía, el amor, el arte, la imaginación, la alegría del descubrimiento e incluso el error como oportunidad para crecer”, añadió.

Además, explicó que esto exige formar a los docentes también en lo digital “enseñando pensamiento crítico frente a las pantallas y acordando en cada comunidad educativa criterios claros para el uso de la inteligencia artificial”.

Luego propuso la tercera obra, "Trigal con cuervos”, de Van Gogh: “Caminos que conducen a ningún lado, cielos ennegrecidos y cuervos. Cuervos que podemos debatir si van o vienen. En el caso de Van Gogh parecería que estaban viniendo. Eran los cuervos de la desesperanza, del desaliento, del sin sentido, eran los cuervos de la muerte. Creo que nosotros estamos ante la enorme responsabilidad de que sean cuervos que se van. El cuervo del miedo a lo nuevo, que se vaya. El cuervo de que nada puede cambiar, que también se vaya. El cuervo de creer que la inteligencia artificial y los algoritmos han reemplazado la afectividad, el arte y las emociones, que se vaya. Dependerá de cada uno de nosotros”, sostuvo. “Creo que formarnos humanamente, como nos decía el Papa León, y humanizar lo digital es una clave para que esos cielos se aclaren y esos cuervos se vayan”.

Acto seguido, profundizó sobre la tercera prioridad, una paz desarmada y desarmante: “Para el Santo Padre, la paz no es ausencia de conflicto, es una fuerza mansa que rechaza la violencia. Educar para la paz significa enseñar lenguajes no violentos, la reconciliación, la construcción de puentes y no de muros. Significa deponer también las armas de las palabras agresivas y de la mirada que juzga para aprender el lenguaje de la misericordia y de la justicia reconciliada”. “Esta definición une los tres nuevos caminos, quien no ordenó su corazón ni sus deseos difícilmente construirá paz con otros. La paz social empieza como paz interior”, y agregó que “en el aula desarmar las palabras significa aprender a discutir sin humillar, a corregir sin herir y a disentir sin romper el vínculo. Es un aprendizaje lento que se practica cada día en el recreo, en las redes y en la sala de profesores”.

Para concluir, el arzobispo resumió: “Los 10 caminos forman una sola constelación, los siete de Francisco miran hacia afuera: la persona, los jóvenes, la mujer, la familia, los excluidos, la sociedad y la casa común; los tres de León miran también hacia adentro y hacia adelante: el corazón, la técnica y la convivencia en paz”.

Por último, manifestó que el pacto no se firma una vez y se archiva, “se construye en cada territorio: el aula, la escuela, el barrio la ciudad, la región”. “Por eso les propongo que cada institución aquí presente, cada educador, cada uno de ustedes protagonistas de la educación de nuestra Argentina 2026, que al volver con estos 10 caminos los puedan traducir en gestos concretos a lo largo de estos años. Menos etiquetas y más historias, pide León XIV. Menos contraposiciones estériles y más sinfonía. Así nuestra constelación no solo brillará, orientará, sino que también podrá encomendar a nuestra Madre Santísima y a todos los educadores este enorme y gran desafío”.

Para finalizar, se refirió al último cuadro, "El sembrador al atardecer". “Van Gogh lo pintó en 1888 y allí está el trigo ya maduro detrás del sembrador que generosamente esparce las semillas. No deja de haber algunos cuervos o pájaros que se comen las semillas, pero no se queda desalentado criticándolos o poniendo toda su energía en combatirlos. Sigue apostando por la siembra”, indicó. “Por eso será que Francisco hablaba de que la educación era un acto de esperanza”, y concluyó: “Al mismo tiempo, hay un sol que domina toda la escena y, sobre esto, decía el Papa León que esta imagen del sembrador bajo el sol abrasador habla del trabajo del agricultor”. “Me llama la atención que detrás del sembrador, Van Gogh haya representado el grano ya maduro, me parece una imagen de esperanza, de un modo u otro la semilla ha dado fruto, no sabemos cómo, pero lo ha hecho”, siguió: “en el centro de la escena, sin embargo, está la imagen del sol. Quizá para recordarnos que Dios mueve la historia, aunque a veces parezca ausente o distante". “Sigamos apostando por la educación porque Dios mueve la historia, aunque a veces, como nos decía el Papa León, parezca ausente o distante”, finalizó.

Bajo el lema “Diseñar nuevos mapas de esperanza”, el congreso convocó a estudiantes, docentes, directivos de todos los niveles educativos, investigadores y referentes de la comunidad en general a reflexionar sobre la continuidad fecunda entre la aldea global y las constelaciones educativas: dos modos complementarios de pensar la educación como un arte de cuidar, crear e imaginar esperanza. Además de las conferencias, se realizaron simposios, mesas temáticas y el hackatón de innovación social y compromiso educativo "Pensar, crear, transformar".

- Acceder a la clase magistral completa de Mons. Jorge Ignacio García Cuerva (pdf)

- Acceder al video (YouTube)

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