viernes 25 de septiembre de 2026 - Edición Nº2851

Universidades Públicas | 25 sep 2026

Reconocimiento conjunto

La UNJu y la UNTDF distinguieron a León Gieco y Gustavo Santaolalla con el Doctorado Honoris Causa

Las universidades reconocieron las trayectorias de ambos músicos y sus aportes a la cultura argentina y latinoamericana, con especial énfasis en el proyecto “De Ushuaia a La Quiaca”.


La Universidad Nacional de Jujuy (UNJu) y la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur (UNTDF) otorgaron conjuntamente el título de Doctor Honoris Causa a los músicos argentinos León Gieco y Gustavo Santaolalla, en reconocimiento a sus trayectorias y a sus aportes a la cultura argentina y latinoamericana.

La distinción se realizó en la Sala Caras y Caretas, en Buenos Aires, con la presencia de autoridades universitarias, integrantes del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), referentes de la cultura y organizaciones sociales, además de protagonistas del proyecto musical “De Ushuaia a La Quiaca”.

A mediados de la década de 1980, Gieco y Santaolalla emprendieron un recorrido por el país para conocer y registrar músicas, instrumentos, ritmos y saberes populares desde los propios territorios donde se desarrollaban. El viaje dio como resultado tres discos, registros fotográficos y audiovisuales, un documental para televisión y un libro, con la participación de Claudio Kleiman y las fotografías de Alejandra Palacios.

“Éramos dos jóvenes con necesidad de encontrar nuestra identidad y relacionarnos con la gente de manera directa. Sentíamos que no bastaba con cantar en nuestro idioma, también teníamos que tocar en nuestro idioma”, recordó Santaolalla durante la ceremonia.

“Había que encontrar ese sonido, y para eso teníamos que ir a estar con la gente que hacía música como parte de sus vidas, no eran los gauchos con bombacha de satén. Y todo lo que pasó después terminó excediendo lo que íbamos a buscar: no tenía fines didácticos, no era una búsqueda antropológica, aunque terminó siéndolo”, agregó.

El proyecto permitió registrar y difundir expresiones musicales que formaban parte de las distintas comunidades y territorios del país, en un recorrido que conectó geografías, artistas y tradiciones populares. Para las universidades que impulsaron el reconocimiento, esa dimensión territorial también explica el sentido de una distinción compartida entre instituciones ubicadas en los extremos norte y sur de la Argentina.

“Gracias por haber salido a recorrer la Argentina. Por haber puesto en el centro a quienes tantas veces quedamos en los márgenes. Por haber tejido, de sur a norte y de este a oeste, ese enorme telar de canciones que nos une como país”, expresó la vicerrectora de la UNJu, Dra. Liliana Bergesio durante el acto.

“Las universidades no sólo distinguimos trayectorias, sentimos que al hacerlo estamos diciendo quiénes somos, qué valores defendemos, qué país queremos”, dijo y destacó que “De Ushuaia a La Quiaca” “hizo visibles pueblos, músicas, instrumentos, artistas y expresiones que conforman el inmenso y diverso entramado de nuestra cultura popular”.

“En un país construido demasiadas veces desde el centro hacia las periferias, León y Gustavo hicieron el camino inverso: fueron hacia los territorios a escuchar. Y escucharon, nos ayudaron a escuchar y, en esas voces diversas, a reconocernos”, afirmó.

En esa misma línea, el rector de la UNTDF, Mariano Hermida, sostuvo que "las universidades más extremas del país nos unimos, siguiendo el mismo gesto que alumbró De Ushuaia a La Quiaca. Y el sistema universitario, que hace tres años vive en crisis, hoy merecía una fiesta como esta, para encontrarnos”.

Los diplomas fueron entregados de acuerdo con las resoluciones de los Consejos Superiores de ambas Universidades, en reconocimiento a sus trayectorias y a sus aportes a la cultura argentina y latinoamericana, así como por su coherencia ética, su defensa de los derechos humanos, su vínculo con las culturas de Jujuy y Tierra del Fuego y su trabajo en torno a la diversidad de las expresiones populares.

Gieco y Santaolalla también fueron reconocidos como “Ciudadanos Ilustres de La Quiaca”, con la presencia del intendente de esa ciudad, Dante Velázquez.

Como parte del homenaje, las universidades entregaron a los músicos medallas realizadas en madera de lenga, árbol representativo de los bosques subantárticos, presentadas en cajas de cardón, en referencia al paisaje y la cultura de Jujuy. En su interior, cada medalla descansaba sobre un aguayo andino y estaba acompañada por tres tullmas de colores como símbolo de territorio, memoria y encuentro: “Una abraza el Norte, otra el Sur y la tercera representa el camino que los enlaza”.

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