La inteligencia artificial está transformando la manera en que las personas estudian, trabajan, se comunican y toman decisiones. Frente a este escenario de cambio acelerado, la educación universitaria enfrenta un desafío central: no solo transmitir conocimientos, sino también formar profesionales capaces de adaptarse, aprender de manera permanente y desenvolverse con criterio en contextos cada vez más complejos. En este marco, la Universidad CAECE Mar del Plata creó el Laboratorio de Innovación Académica (LIA), un espacio concebido para impulsar nuevas formas de enseñar y aprender, integrando tecnología, innovación pedagógica y vinculación con el entorno profesional.
El LIA busca complementar la formación universitaria tradicional con herramientas y experiencias que permitan fortalecer competencias relevantes para el presente y el futuro laboral. Su propuesta parte de una premisa: la innovación educativa no consiste únicamente en incorporar tecnología, sino en utilizarla para enriquecer la experiencia de aprendizaje y potenciar las capacidades de las personas. Tecnología al servicio del aprendizaje Entre sus principales líneas de acción, el Laboratorio trabaja en el desarrollo de asistentes académicos basados en inteligencia artificial, que funcionan como herramientas de apoyo para el estudiantado en distintas asignaturas. A esto se suman cursos y trayectos formativos breves destinados al desarrollo de competencias transversales, capacitación docente para la incorporación responsable de IA en las prácticas de enseñanza y espacios de articulación con empresas y organizaciones.
Esta última dimensión resulta especialmente relevante: conocer las transformaciones del mundo productivo permite identificar nuevas demandas y contribuir a que la formación académica mantenga una conexión permanente con los escenarios profesionales. El equipo del LIA está integrado por profesionales de distintas disciplinas. El Ing. Renato Rossello, como director, tiene a su cargo la definición estratégica y la articulación con las diferentes carreras; el Ing. Franco Vinciguerra, como diseñador y desarrollador de herramientas con IA, trabaja en la creación e implementación de soluciones tecnológicas aplicadas a la enseñanza; y el equipo de asistencia y tutoría acompaña a los estudiantes en el uso de estas herramientas y en sus procesos de aprendizaje. Inteligencia Artificial e Inteligencia Emocional: dos competencias para un nuevo escenario profesional.
Como parte de esta nueva propuesta, el LIA desarrollará el programa “Competencias para los Nuevos Desafíos Profesionales: Inteligencia Artificial e Inteligencia Emocional”, un programa de formación en habilidades transversales dirigido a toda la comunidad universitaria. La propuesta articula dos dimensiones que resultan complementarias en el escenario profesional actual. El primer pilar está centrado en las competencias en Inteligencia Artificial. El objetivo es que los participantes puedan comprender los principios básicos de funcionamiento de estas tecnologías, diferenciar modelos y herramientas, desarrollar estrategias de interacción efectiva —como prompting y uso adecuado del contexto— y evaluar críticamente los resultados generados.
También se abordarán buenas prácticas para el uso profesional y académico de la IA, el ecosistema de herramientas disponible, sus posibilidades de aplicación en diferentes disciplinas y una introducción a conceptos como automatización y agentes de inteligencia artificial. El segundo pilar pone el foco en las habilidades emocionales, fundamentales para desenvolverse en entornos académicos y laborales atravesados por cambios constantes. La propuesta contempla el desarrollo de autoconciencia y regulación emocional, empatía, escucha activa, comunicación asertiva y gestión constructiva de conflictos. A su vez, busca fortalecer la motivación, la resiliencia y el sentido de propósito profesional, incorporando principios de liderazgo con inteligencia emocional para contextos colaborativos y digitales. Porque preparar al estudiantado para el futuro no implica únicamente enseñarles a utilizar nuevas herramientas, implica también ayudar a comprenderlas, cuestionarlas y aprovecharlas con criterio, al mismo tiempo que desarrollan las capacidades humanas necesarias para liderar, colaborar, adaptarse y tomar decisiones en un mundo en permanente transformación.