La Universidad del Aconcagua (UDA) presentó su Guía de buenas prácticas para el uso de inteligencia artificial generativa, una iniciativa del Observatorio de Inteligencia Artificial (OIA), dependiente del Departamento de Educación a Distancia, con coordinación de la Secretaría Académica de la Universidad.
El documento parte de una pregunta cada vez más presente en las instituciones educativas: ¿Cómo incorporar la inteligencia artificial sin perder de vista el criterio humano, la ética y la responsabilidad académica? La propuesta ofrece un marco común para docentes, estudiantes, investigadores y personal administrativo, con orientaciones concretas para utilizar estas herramientas de forma consciente y transparente.
La guía sostiene que la inteligencia artificial puede potenciar los procesos de enseñanza y aprendizaje, pero no debe sustituir el pensamiento crítico, la autoría ni la toma de decisiones humanas.
Para los docentes, contempla usos vinculados con la planificación, la creación de materiales y la generación de recursos para el aula, siempre bajo revisión profesional. Para los estudiantes, plantea que la IA puede acompañar el estudio, pero no reemplaza la lectura, el razonamiento ni la responsabilidad sobre lo presentado.
La llegada de la IA transforma también las formas de evaluar. La guía promueve propuestas que permitan valorar procesos y competencias auténticas: portafolios, instancias orales, coevaluaciones y actividades vinculadas con situaciones reales de la práctica profesional.
Otro eje central es la transparencia: quienes utilicen herramientas de IA deberán declarar su uso según el tipo de producción académica. La propuesta recupera recomendaciones de UNESCO, OCDE y APA, además del marco argentino de protección de datos personales, y prevé actualizaciones periódicas para acompañar la evolución del campo.
Con esta guía, la Universidad del Aconcagua asume una posición clara: la inteligencia artificial es bienvenida en la vida universitaria, siempre que el conocimiento, la responsabilidad y las decisiones sigan teniendo protagonistas humanos.