Las recomendaciones personalizadas de TikTok están modificando la manera en que los jóvenes descubren y consumen contenidos culturales. Así lo señala una investigación desarrollada por especialistas de la Universidad de San Andrés (UdeSA), que analiza el papel de la plataforma como un nuevo actor en la construcción de la agenda cultural.
El trabajo forma parte del capítulo dedicado a la Argentina del libro TikTok Journalism: News, Media and Journalists in the Short Video Era, publicado recientemente por la editorial Peter Lang. El estudio fue realizado por Luisina Morgani, graduada de la Licenciatura en Comunicación de la UdeSA, junto con Mora Matassi, directora de la carrera, y Eugenia Mitchelstein, directora del Departamento de Ciencias Sociales.
La investigación se propuso analizar el rol de TikTok como agenda setter, es decir, su capacidad para determinar qué producciones culturales adquieren mayor visibilidad y relevancia entre las audiencias.
Para ello, Morgani realizó entrevistas en profundidad a usuarios de entre 18 y 24 años de distintas regiones del país, en el marco de su tesis de licenciatura, dirigida por Matassi. El objetivo fue comprender cómo la personalización algorítmica influye en el consumo de libros, música, películas y series, a partir de los hábitos y la frecuencia de uso de la plataforma.
Los resultados indican que TikTok ocupa un lugar cada vez más importante en la configuración del consumo cultural, desplazando parcialmente el papel que históricamente desempeñaban los medios de comunicación y el periodismo en la definición de la agenda.
Según la investigación, una de las principales características de este fenómeno es la lógica de personalización que ofrece la plataforma a través de la For You Page, donde el algoritmo selecciona contenidos en función de los intereses y las interacciones de cada usuario.
"A diferencia de las redes sociales tradicionales, centradas en las conexiones entre personas, TikTok priorizó desde sus orígenes las recomendaciones algorítmicas. Es ahí donde los usuarios pasan la mayor parte del tiempo y donde más interactúan con el contenido", explicó Morgani.
Esta dinámica también quedó reflejada en los testimonios de los participantes. Una de las personas entrevistadas afirmó: "Hay canciones que yo nunca habría escuchado si no las hubieran reproducido tanto en TikTok".
El estudio sostiene que TikTok ya no solo funciona como una herramienta para descubrir contenidos culturales, sino también como un espacio donde ese consumo se produce directamente.
Entre los casos relevados, varios participantes señalaron que visualizan escenas e incluso episodios completos de series publicados en fragmentos dentro de la propia aplicación.
"Durante mucho tiempo, TikTok se pensó como una aplicación de videos de baile. Pero resultó ser mucho más que eso: una plataforma que influye en los libros que leemos, la música que escuchamos y las películas y series que vemos, además de transformar la manera en que consumimos esos contenidos, tanto dentro como fuera de la propia plataforma", concluyó Morgani.
La investigación aporta nuevas evidencias sobre el impacto de los algoritmos en los hábitos culturales de las audiencias jóvenes y abre el debate sobre el creciente protagonismo de las plataformas digitales en la circulación y visibilidad de las producciones culturales.