En el marco del Quinto Conversatorio de la Comunidad de Práctica HoyPorVos Argentina, especialistas de todo el país participaron de un encuentro dedicado a analizar las nuevas recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la prevención y el tratamiento del cáncer cervicouterino, una de las principales causas de muerte por cáncer en mujeres en América Latina.
La conferencia estuvo a cargo de la Dra. Maribel Almonte, epidemióloga de la Organización Mundial de la Salud y referente internacional en prevención del cáncer cervicouterino, quien presentó los principales cambios incorporados en las nuevas guías internacionales y los desafíos para su implementación en los distintos sistemas de salud.
El eje central del encuentro fue un cambio de paradigma: el éxito de un programa de tamizaje ya no se mide por la cantidad de pruebas realizadas, sino por la capacidad del sistema de garantizar que cada mujer complete el proceso de diagnóstico, tratamiento y seguimiento.
"La realización de una prueba, por sí sola, no constituye un programa de tamizaje", remarcó Almonte, quien sostuvo que el verdadero objetivo es asegurar que las mujeres reciban sus resultados, comprendan su significado y accedan oportunamente al tratamiento cuando sea necesario.
Entre las principales novedades de las guías de la OMS se destacó una recomendación considerada clave para los países que buscan fortalecer sus programas de prevención: no iniciar un programa de tamizaje si no existe capacidad suficiente para tratar las lesiones precancerosas detectadas. Según explicó la especialista, comenzar a detectar casos sin poder ofrecer tratamiento y seguimiento adecuado genera inequidades y disminuye el impacto sanitario de las estrategias de prevención.
Las nuevas recomendaciones también proponen que cada país adapte sus algoritmos de tamizaje y seguimiento según su realidad sanitaria. Para ello, la OMS diferencia entre sistemas con alta capacidad de seguimiento —aquellos capaces de acompañar a la mayoría de las mujeres durante todas las etapas del proceso— y sistemas con baja capacidad de seguimiento, donde las estrategias deben priorizar intervenciones más simples que reduzcan la pérdida de pacientes durante el recorrido asistencial.
Otro de los aspectos destacados fue la incorporación de diferentes estrategias basadas en la genotipificación del Virus del Papiloma Humano (VPH), permitiendo que cada programa utilice la tecnología disponible de acuerdo con sus recursos y capacidades, sin perder efectividad. La OMS enfatiza que no existe un único algoritmo válido para todos los países, sino que las decisiones deben responder a criterios de factibilidad, eficiencia, sostenibilidad y capacidad instalada.
Durante la presentación también se remarcó que simplificar los circuitos de atención reduce las pérdidas de seguimiento y mejora los resultados sanitarios, especialmente en poblaciones con mayores barreras de acceso. Menos visitas innecesarias permiten optimizar recursos y aumentar la cobertura efectiva de las mujeres con mayor riesgo.
En el intercambio posterior, los participantes coincidieron en que uno de los principales aportes de las nuevas guías es su capacidad de adaptación a contextos diversos. Nathalia Katz, coordinadora del conversatorio, destacó que la heterogeneidad de los sistemas de salud hace indispensable contar con recomendaciones flexibles que permitan a cada jurisdicción implementar la estrategia más adecuada y sostenible.
El encuentro reunió a referentes de programas provinciales de prevención del cáncer cervicouterino, investigadores, representantes de organizaciones de la sociedad civil, profesionales de laboratorios y equipos técnicos vinculados a la salud pública, consolidando a la Comunidad de Práctica HoyPorVos como un espacio de intercambio de evidencia científica, experiencias territoriales y construcción colaborativa de estrategias para acelerar la eliminación del cáncer cervicouterino como problema de salud pública.
Esta actividad fue organizada por la Comunidad de Práctica HoyPorVos Argentina, coordinada por la Universidad ISALUD, con el acompañamiento de Roche Diagnóstica, en el marco de una iniciativa orientada a fortalecer el intercambio de evidencia científica, promover el aprendizaje colaborativo y favorecer la implementación de estrategias innovadoras para la prevención y el control del cáncer cervicouterino en Argentina.
Las nuevas recomendaciones de la OMS representan un paso decisivo hacia programas de prevención más efectivos, equitativos y centrados en las personas. El desafío para los países será traducir esta evidencia en políticas públicas capaces de garantizar no solo el acceso al tamizaje, sino también el diagnóstico oportuno, el tratamiento y el seguimiento continuo de todas las mujeres.