Durante 24 horas, universidades públicas de toda la Argentina llevaron adelante la jornada nacional “La universidad no se apaga”, una iniciativa que combinó actividades académicas, culturales y comunitarias con el objetivo de visibilizar la situación crítica que atraviesa el sistema educativo superior.
Impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la convocatoria reunió a docentes, estudiantes, investigadores y trabajadores nodocentes en una acción federal que se replicó en distintas regiones del país. A lo largo de la jornada, se desarrollaron clases públicas, recorridos por espacios de investigación, intervenciones artísticas y encuentros abiertos a la comunidad.
El reclamo central giró en torno al financiamiento universitario, la actualización de los salarios y la necesidad de garantizar el funcionamiento pleno de las casas de estudio. En ese marco, las actividades buscaron acercar la universidad a la sociedad y mostrar, en tiempo real, su impacto en la formación profesional, la producción científica y el desarrollo social.
En la Universidad de Buenos Aires (UBA), varias facultades organizaron clases abiertas y charlas en espacios comunes, donde se debatió el presente del sistema educativo y se expusieron trabajos de investigación.
La Universidad Nacional de las Artes (UNA) desplegó una agenda atravesada por lo cultural: hubo ensayos abiertos, clases de danza en espacios públicos, proyecciones audiovisuales y performances que interpelaron al público sobre el valor de la educación artística.
En tanto, la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), a través de sus distintas facultades regionales, llevó adelante actividades académicas abiertas y espacios de intercambio con la comunidad, donde se expusieron proyectos tecnológicos y de extensión.
La Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (UNNOBA) también participó con propuestas educativas y culturales, integrándose a la agenda federal con actividades abiertas y recorridos institucionales.
Por su parte, la Universidad Nacional de Río Cuarto organizó clases públicas y una jornada cultural en el centro de la ciudad, con música en vivo, exposiciones y actividades recreativas que convocaron a vecinos y estudiantes.
Más allá de las particularidades de cada institución, la jornada dejó un mensaje común: la universidad pública sigue en pie, pero en un contexto de fuerte tensión. A través de cada clase, cada muestra y cada intervención, la comunidad universitaria buscó demostrar que el sistema no solo forma profesionales, sino que también genera conocimiento, impulsa el desarrollo y cumple un rol clave en la vida social.
Con una fuerte presencia en las calles y en los espacios académicos, “La universidad no se apaga” se consolidó como una acción colectiva que combinó visibilización, protesta y reafirmación del valor de la educación pública en la Argentina.