lunes 08 de agosto de 2022 - Edición Nº1342

Universidades Públicas | 19 jul 2022

Universidad Nacional de Tres de Febrero

La construcción de una Universidad acorde con los tiempos actuales

Más de 160 docentes de carreras de grado de la UNTREF participaron de una convocatoria lanzada por la Secretaría Académica en la que se puso de manifiesto la adopción de estrategias educativas novedosas durante y después de la pandemia.


La sociedad ya no es la misma que antes de la pandemia y las universidades deben adaptarse a estos cambios. Bajo esta consigna, 163 docentes de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) participaron de una convocatoria en la que se presentaron cinco proyectos elaborados por carreras de índole práctica que demostraron la continuidad de la formación académica pese a la interrupción de la presencialidad.

“No somos los mismos que antes y no podemos fingir que aquí no ha pasado nada. Así como cambió nuestro estilo de vida, también cambió la universidad y la forma de enseñar”, expresó el secretario académico Carlos Mundt en la apertura del evento Experiencias UNTREF 2020-2021: un punto de partida para pensar las nuevas presencialidades. Esta actividad tuvo lugar en la sede Rectorado Centro y se desarrolló en formato presencial y vía zoom.  “Los cinco proyectos que fueron seleccionados demuestran la capacidad de los docentes y el nivel de adaptación de ellos y de sus estudiantes para sobreponerse a una situación inédita”, agregó Mundt.

La actividad se realizó en el marco del Plan de Virtualización de la Educación Superior (PLAN VES), una iniciativa del Ministerio de Educación de la Nación con la que la UNTREF logró instaurar un sistema de formación que combina clases virtuales con encuentros presenciales y que tiene como clave la inclusión digital, el soporte tecnológico y el fortalecimiento de la conectividad.

En este contexto, la Universidad llamó a que los docentes expusieran cuáles fueron las propuestas de formación que aplicaron durante el periodo 2020 y 2021 y, de allí, se seleccionaron cinco iniciativas: Del aula invertida al aula virtual, de Ingeniería en Computación; Distanciamiento y educación, de Artes del Circo; ECOE Virtual. Evaluación de habilidades no técnicas con herramientas digitales de costo cero para crear escenarios clínicos virtuales; de Especialización en Enfermería en la Atención del Paciente Crítico Adulto; El uso del WhatsApp para el trabajo corporal y las reflexiones, de Psicomotricidad; y Tipologías de la distancia, avatares y metaverso, de la licenciatura en Música.

Para las docentes de psicomotricidad Marina Marazzi, Lucía Cimmino y Claudia Szames, sostener la presencia del cuerpo fue fundamental, por lo que aplicaron la vinculación de prácticas corporales (como barrer, caminar, saltar y aplaudir) con tareas virtuales que el contexto demandaba. “Tratamos que no todo fuera un continuo tecnológico”, explicó Marazzi. Por su parte, Szames sostuvo que “el cuerpo fue la antorcha que nos podía guiar, porque con el cuerpo se aprende, se enseña y nos invita a reencontrarnos”.

Bajo esta premisa de la corporalidad, las docentes propusieron al WhatsApp como dispositivo a través del cual se privilegió la voz y la escucha para aliviar los ojos de tanta pantalla. “El WhatsApp permitía libertad de movimientos y despliegue corporal. Buscamos convocar a los alumnos desde la voz y el audio para despertar la escucha y establecer un lazo de comunicación”, indicó Marazzi. Además agregó que, gracias a la combinación de este dispositivo con elementos propios de un hogar, se llevaron a cabo juegos de representación: “Un almohadón sobre la cabeza representaba un paraguas o un almohadón en el suelo significaba un charco”, ejemplificó.

Por su parte, el docente de Ingeniería en Computación Nicolás Páez dio cuenta de un sistema de educación basado en una modalidad híbrida, compuesto por 12 clases virtuales y 4 presenciales. “Anteriormente el alumno iba al aula y la Universidad no tenía la infraestructura para que él programara en clase. La pandemia nos habilitó programar cada uno en su propio ambiente”, dijo Páez. Según el especialista, este tipo de modalidad permitió que el estudiante se convirtiera en el protagonista del proceso de aprendizaje ya que adquierió un papel activo, participativo y colaborativo. “La clave es tener un buen feedback con los estudiantes”, destacó.

Una de las profesionales que valoró la virtualidad fue la representante de Artes del Circo Cristina Moreira. Ella dio cuenta de la relación que existe entre el teatro, la actuación, la poesía y el circo. “Las emociones y los sentimientos aparecieron en los estudiantes a través de la exposición de videos y del vínculo con los objetos”, sostuvo la docente y exhibió imágenes en donde se sucedía la presentación de títeres, la actuación de los alumnos en cortos caseros, la lectura de poemas, las producciones multimedia, etcétera. “La virtualidad ayuda mucho a esto de saltar el espacio y poder ver producciones audiovisuales. Anteriormente yo enviaba a los alumnos al teatro. Hoy, gracias a la tecnología, podemos compartir videos, registros y obras de cualquier época a partir de un enlace”, manifestó Moreira.

La actividad, realizada en Rectorado Centro, se transmitió por el Canal de YouTube de la UNTREF y contó con la presencia de comentaristas como la especialista de la Universitat Jaume I de España Mercedes Marqués Andrés, la docente de la UBA y de la UNTREF Alicia Camilloni y el docente e investigador de la UNTREF Ignacio Testasecca.

Uno de los momentos más emotivos de la jornada se vivió durante la presentación que llevaron a cabo los docentes de la Especialización en Enfermería en la Atención del Paciente Crítico Adulto Mariano Garay, Silvia Pérez y Silvio Saravia. Ellos expusieron de qué forma alternaron su contribución profesional en clínicas y hospitales con su labor académica. “Dejamos de tener un horario fijo y empezamos a dar clases desde nuestros lugares de trabajo. Sabíamos a qué hora salíamos de casa pero no a qué hora íbamos a volver”, dijo Saravia.

Los docentes explicaron que lograron, a través de la virtualidad, que los estudiantes realizaran exámenes clínicos a sus pacientes, que compartieran audios para escuchar los latidos del corazón de los enfermos, las pulsaciones, la respuesta pulmonar y otras situaciones vinculadas con la historia clínica de quienes eran atendidos en plena pandemia. “Pudimos evaluar el pensamiento crítico de los alumnos ante ciertos escenarios que requerían una pronta intervención”, precisó Pérez. Para ellos, la virtualidad abrió un camino hacia la aplicación de escenarios simulados y hacia la telesimulación. “Descubrimos que el alumno puede estar en un lugar y nosotros en un espacio diferente y, de todas formas, mantener nuestro criterio de evaluación y formación profesional”, concluyó Garay.

Por último, los representantes de la Licenciatura en Música Luciano Azzigotti y Agustina Crespo detallaron cómo la casa se constituyó en un instrumento. “Esto permitió amplificar sonidos, que se crearan obras que fueran, por ejemplo, del baño a la cocina”, dijo Azzigotti. También mencionó a internet como instrumento para generar lenguajes globales.  Para el docente, la participación de los estudiantes en ejercicios a distancia dejó una enseñanza: “Descubrimos que es posible inventar una cultura, un ser distinto, una nueva filosofía, un nuevo pensamiento y una nueva canción del aquí y del ahora”. Además sostuvo que la voz y la música, gracias a la tecnología, puede ser reconfigurada, algo que sus estudiantes advirtieron en la enseñanza remota. “La música tiene el poder de la creatividad. Esperamos que, en un futuro próximo, los alumnos inventen una lógica propia. Vivimos en una sociedad inmensamente dinámica y la música debe responder a ello”, concluyó.     

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