domingo 03 de julio de 2022 - Edición Nº1306

Universidades Públicas | 23 jun 2022

Universidad Nacional de Córdoba

Jhon Boretto: “Hacemos un balance altamente positivo del proceso electoral que vivimos en estos días”

Lo afirmó el rector electo de la Universidad Nacional de Córdoba en una entrevista con "Universidades Hoy", en la cual compartió sus ideas para su modelo de gestión y analizó el proceso de aprendizaje tras el regreso a la presencialidad.


Jhon Boretto resultó electo como rector de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) por el espacio “Somos” para el trienio 2022-2025. Fue decano de la Facultad de Ciencias Económicas durante dos periodos y secretario general de la UNC de 2007 a 2013. En diálogo con "Universidades Hoy",  adelantó sus ideas para su gestión, cómo la universidad se manejó en pandemia y el rendimiento del alumnado ante los cambios durante el ASPO. 

Ha sido electo nuevo rector y asumirá el primero de agosto, ¿Qué evaluación hace de esta elección?

Fue una elección importante porque fue la segunda ocasión en donde la comunidad de la Universidad Nacional de Córdoba de manera directa elige a sus autoridades unipersonales. Fue un acto que se celebró con total normalidad, con total transparencia y con amplia participación de los cuatro claustros, de los profesores, de estudiantes, de graduadas y graduados y de no docentes. 

Votaron cerca de 80.000 personas, de modo tal que estamos muy satisfechos: en primer lugar, por la alta participación de la comunidad en el proceso electoral, y por supuesto por el apoyo a nuestro espacio “Somos” que es un espacio de carácter plural, diverso, con representante de todos los claustros de las quince facultades. 

El acompañamiento que recibimos fue importante porque ganamos en los cuatro claustros, por lo cual hacemos un balance altamente positivo del proceso electoral que vivimos en estos días.

¿Estudia una reforma de la estructura orgánica de la Universidad Nacional de Córdoba para adaptarla a su modelo de gestión?

No necesariamente pero habitualmente no habrá grandes modificaciones a las estructuras tradicionales del funcionamiento del equipo de gestión, pero sí se suelen hacer adecuaciones, algunas que tengan que ver con los ejes centrales de la propuesta de gestión, pero no difieren mayormente de la estructura clásica.

Nosotros hemos planteado como ejes profundizar el proceso de transformación educativa que se empezó a dar a partir del proceso de pandemia, recuperando un poco las experiencias que tuvimos durante ese período con el uso de las aulas virtuales, de la experiencia virtual; ahora hemos vuelto a la presencialidad, pero consideramos que es importante recuperar esas experiencias para proponer modelos pedagógicos alternativos, por supuesto adecuados a las realidades y particularidades de cada una de las facultades que son las que definen cómo se imparten las clases, las actividades y cómo se desarrollan cada una de las carreras. 

También en ese plano de transformación educativa estamos planteando estar muy activos ante las demandas que nos propone un mundo que cambia a nuestro alrededor, el entorno del mundo del trabajo cambia a partir del avance científico, del avance tecnológico, y las universidades tienen que dar muchas respuestas ahí entorno a las capacitaciones que la comunidad en general necesita, más allá de las carreras que tradicionalmente se ofrecen como las carreras de grado y las carreras de posgrado. Es decir, estamos planteando un proceso de universalización de la educación, que abarque a toda la comunidad, que van de desde talleres de escuelas de oficio que cada vez están más influenciados por el avance tecnológico a distintas propuestas formativas que combinan distintos campos del conocimiento, el uso de las tecnologías, que gran parte de esto se desarrollará en el campus virtual de la universidad y en el campus norte que también está en construcción cerca de la ciudad capital en la localidad de Juárez Celman.

¿Qué evaluación hace de los nuevos estudiantes que empezaron a cursar las carreras en pandemia? ¿Se encontró con que estaban muy en falta con conocimientos al llegar a la universidad y tienen que fortalecer, hacer eje en esos estudiantes que comenzaron a estudiar en la pandemia?

Efectivamente no tenemos una evaluación completa, aunque ayer se difundieron las pruebas “Aprender” con resultados que eran esperados desde el punto de vista de las consecuencias que tuvo estos dos años de pandemia, donde no funcionaron los niveles primarios y secundarios de manera presencial. Nosotros sí notamos la dificultad más agravada de lo que siempre es un problema para un segmento de los estudiantes que año a año ingresan a la universidad, porque sabemos que los dos primeros años son los más complejos desde el punto de vista de la retención de los estudiantes que ingresan, es donde más fuerte se produce el fenómeno de la deserción.

En cada una de las facultades hay distintas estrategias para el acompañamiento de esos estudiantes. En el caso de la facultad de ciencias económicas que a mí me tocó conducir desde el decanato hasta diciembre del año pasado, nosotros teníamos un programa que se llamaba “FiNES” de acompañamiento a los ingresantes. Ese programa estaba concebido desde antes de la pandemia, pero lo trabajamos de manera particular para ayudar al acompañamiento de los ingresantes en ese contexto particular de la virtualidad. Ya de por sí es complejo el paso del secundario a la universidad, más complejo aún es que pase en el marco de la virtualidad. Pero no hemos detectado, en el caso de nuestra facultad, un crecimiento más marcado que lo habitual en términos de deserción, si por supuesto dificultades en el rendimiento y demás.

El programa Fines al que hacía referencia, es un programa en el cual los estudiantes están acompañados por especialistas en distintas áreas y se lleva adelante a través de estudiantes avanzados que llevan adelante un proceso de acompañamiento a los ingresantes en ese primer período de su tránsito por la universidad. Esa es la situación que hemos recibido. Obviamente que las situaciones son diversas porque es muy heterogénea, por eso los alumnos que recién terminan el secundario entran a través de un ciclo de nivelación que es de carácter curricular, es decir no es un examen de ingreso, sino que forma parte ya de la carrera, es un proceso más de transición del secundario a la universidad.

Usted dijo en una entrevista que no van a invadir ni imponer un modelo de enseñar, cuando te preguntaron acerca de si había habido una desigualdad en la adaptación de las distintas facultades a la virtualidad, ¿Hubo una adaptación diferente? ¿Fue distinto estudiar en una facultad que en otra facultad de la Universidad Nacional de Córdoba?

Efectivamente hubo distintas estrategias porque el Consejo Superior de la Universidad al inicio del proceso de pandemia delegó en cada unidad académica la posibilidad de que organizaran la forma de abordar el proceso de enseñanza de las respectivas carreras porque las realidades y las características de las carreras son bastante diferentes. Obviamente que las facultades que tienen carreras con prácticas experimentales tuvieron mayores dificultades, pero en esos casos lo que desarrollaron fue una estrategia de avanzar con ciertos contenidos en la virtualidad hasta que se pudo recuperar la actividad presencial, para volver a retomar las prácticas experimentales. Evidentemente en esos casos, el proceso de adaptación y el trabajo que hubo que hacer en cada una de esas unidades académicas fue mucho más complejo y más difícil que en otras facultades donde casi todos los contenidos fueron posibles de desarrollar en las aulas virtuales. 

Nosotros hacemos una evaluación positiva de la respuesta que en general no estuvo exenta de problemas. Fue positivo porque en la universidad ya había cierta experiencia, el concepto de aula virtual no era desconocido, no era que no había tenido ninguna aplicación, al contrario, por ejemplo, en nuestra facultad de ciencias económicas ya en el momento teníamos para cada una de las materias aulas virtuales creadas, con mayor o menor grado de desarrollo, pero ya estaba funcionando como complemento de la actividad presencial. Así, ocurrieron en otras unidades académicas que llevaban distintas estrategias adelante respecto del uso de tecnología y demás. 

La universidad ya tenía una inversión en aulas virtuales, en tecnología que después por supuesto se incrementó para poder dar respuesta a una mayor demanda de esa vía de comunicación y de enseñanza que tuvimos que utilizar. Teníamos desarrolladas ciertas experiencias no tan expandidas a toda la comunidad, pero las experiencias existían. Por lo tanto, se desarrollaron en todos los casos distintos programas de capacitación, se incrementaron las inversiones, se generaron becas de conectividad para posibilitar el acceso a los estudiantes que estaban en distintos puntos del país. Se llevaron a cabo acciones que permitieron dar respuesta a esa situación de emergencia. 

Lo que estamos planteando ahora es que, saliendo de una situación en la que tuvimos que resolver en el marco de la emergencia, podemos pensarla más en un plano estratégico, en un plano planificado, recuperando esa experiencia, porque tanto profesores como estudiantes visualizan virtudes de ese formato de la enseñanza a través de la virtualidad, que combinado con lo mejor de la actividad presencial puede dar lugar a un modelo que sea mejor que el que teníamos antes de la pandemia donde estamos casi exclusivamente centrados en la actividad presencial.

La última, nos gustaría saber y conocer su mirada acerca de las políticas de inclusión, accesibilidad para personas con discapacidad, si implementará alguna política distinta a la que se viene llevando adelante en el trabajo, no solamente en la educación de personas con discapacidad, sino también en la accesibilidad edilicia dentro de cada una de las facultades.

En los últimos años hemos trabajado en esos aspectos que, por supuesto hay que continuar profundizando, relevando situaciones que hay que resolver, pero ya hemos hecho avances importantes de accesibilidad y también hay un programa espacial vinculado a situaciones de discapacidad en la Secretaría de asuntos estudiantiles para posibilitar a estudiantes que tengan alguna situación de discapacidad que puedan desarrollar sus estudios y demás. Por supuesto, la idea es profundizar esas políticas, estar siempre atento a las necesidades que surgen, pero sí es una de las líneas que hemos planteado dentro de nuestra propuesta. 

¿Hay alguna pregunta que no hayamos hecho o algo que nos quiera adelantar?

Si, que otro de los ejes principales que queremos mantener es el vínculo con la comunidad y con las demandas de la sociedad. Nosotros pretendemos no una universidad encerrada en sí misma sino fuertemente vinculada a las problemáticas sociales, tratando de aportar en ese proceso de manera colaborativa con organizaciones sociales, con otros niveles del sector público de gobierno, también con el sistema socio productivo; es decir que todo lo que la universidad produce en materia de enseñanza, desarrollo a través de los programas extensionistas y de sus avances en términos de investigación, sea capitalizado a través de un mayor vínculo con la comunidad a la que pertenecemos. 

Entrevista: Juan Pablo Regalado  | Redacción: Fiamma Yanis

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