El analista internacional Fabián Calle, profesor de la Escuela de Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Austral, afirmó que Venezuela atraviesa el inicio de un proceso de transición política que no será inmediato ni lineal, sino gradual, negociado y con una fuerte tutela de Estados Unidos. Según su análisis, el régimen perdió su carácter de dictadura todopoderosa, aunque aún está lejos de consolidarse una democracia plena.
“Estamos frente al principio de una transición que no va a ser necesariamente breve: puede durar un año, un año y medio o incluso dos”, sostuvo Calle, al tiempo que advirtió que el proceso se dará bajo un esquema de premios y castigos, con incentivos económicos, presiones judiciales y eventuales acciones militares puntuales.
En ese marco, el especialista remarcó que la administración de Donald Trump optó por golpear el corazón simbólico del poder venezolano. “Lo que cae no es un dictador clásico, sino un delegado cubano. Maduro es un hombre puesto ahí por Cuba”, afirmó, y recordó que tras la muerte de Hugo Chávez se impuso el sector más alineado con La Habana frente al ala militar del chavismo original.
Calle explicó que el peso de la inteligencia cubana en Venezuela se consolidó luego del golpe fallido de 2002. “Chávez se llevó un susto enorme y desde entonces delegó gran parte de la seguridad interna en Cuba. A partir de ese momento, todo ascenso dentro de las Fuerzas Armadas pasó por el filtro del G2 cubano”, señaló.
Desde esa lectura, el analista consideró que uno de los principales objetivos de Washington es quebrar esa dependencia. “El gran negocio de Estados Unidos es lograr que el sector militar venezolano gane autonomía frente al aparato cubano”, explicó. En ese sentido, destacó que las listas de sanciones y objetivos no incluyeron a todos los dirigentes clave, lo que interpretó como una señal de que existen interlocutores con los que se busca negociar una salida ordenada.
“El mensaje es claro: liberar presos políticos, permitir el regreso de empresas estadounidenses, dejar de perseguir a la oposición y reducir la presencia iraní y china”, enumeró Calle. Y advirtió que, de no cumplirse esas condiciones, la presión podría escalar con nuevas sanciones, ampliación de listas de terrorismo e incluso ataques selectivos.
Respecto de la reciente operación militar, el profesor sostuvo que fue “impecable desde el punto de vista técnico”, con un trabajo de inteligencia previo muy detallado y con información proveniente del propio entorno del poder venezolano. Según indicó, hubo bajas significativas del lado cubano y una mínima afectación de las fuerzas estadounidenses.
Para Calle, el rol de las Fuerzas Armadas venezolanas es clave en esta etapa. “Han asumido una postura de extrema prudencia porque no les queda otra. Hay inferioridad militar y tecnológica, y un alto nivel de infiltración de la inteligencia estadounidense”, explicó. En ese contexto, consideró que la cúpula militar actúa más como un grupo de empresarios o actores criminales que como un ejército tradicional, debido a su involucramiento en múltiples negocios legales e ilegales.
Consultado sobre el estado del régimen, el analista fue categórico: “La dictadura como poder absoluto terminó”. Sin embargo, aclaró que las penurias económicas, la falta de libertades y las restricciones a la prensa persistirán durante un tiempo. “Lo que no terminó es la ausencia de democracia plena”, subrayó.
En el plano regional, Calle observó una reacción muy moderada de la izquierda latinoamericana. “El tema venezolano ya venía siendo abandonado. La crisis fue tan obscena —por la migración masiva y la represión— que incluso muchos gobiernos progresistas optaron por el silencio o críticas muy leves”, afirmó.
Finalmente, advirtió que la mirada de Estados Unidos también está puesta en Colombia y México. Mientras consideró que el margen de maniobra del gobierno colombiano es cada vez menor, señaló que el caso mexicano es más sensible por el impacto del nacionalismo interno. “Si no hay cambios, Estados Unidos probablemente empiece a actuar de manera más encubierta”, concluyó.