En el marco de una evaluación extraordinaria convocada por el Ministerio de Salud de la Nación, 117 médicos rindieron ayer una nueva instancia del Examen Único de Residencias Médicas. La prueba se realizó en el Palacio Libertad bajo estrictos controles de seguridad, luego de que se detectaran resultados atípicos en la evaluación original del 1° de julio en Parque Roca.
La nueva convocatoria, dispuesta tras revisar 268 casos con puntajes incongruentes, incluyó a 141 postulantes, de los cuales el 83% se presentó. Quienes no asistieron quedarán excluidos del proceso de adjudicación de residencias 2025. Entre los examinados estuvo el médico denunciado penalmente por haber utilizado lentes con cámara durante la primera evaluación.
El examen fue formalizado mediante la Disposición 61/2025 y la Resolución Ministerial 2274/25. Estuvo dirigido a quienes superaron los 86 puntos en la prueba anterior pero cuyas trayectorias académicas no justificaban esos resultados. Solo conservarán la nota original aquellos cuya nueva calificación no difiera en más del 10%. En caso contrario, se asignará el nuevo puntaje, aunque no podrá superar al inicial.
La prueba escrita consistió en 100 preguntas de opción múltiple sobre salud del niño, la mujer, el adulto y salud pública, y tuvo una duración de cuatro horas. La corrección se realizará exclusivamente sobre la grilla de respuestas entregada por cada participante. Durante el examen, el ingreso con dispositivos electrónicos —incluidos celulares, relojes inteligentes, calculadoras y anteojos tecnológicos— estuvo estrictamente prohibido. Además, los postulantes solo podían abandonar el aula bajo supervisión.
En declaraciones públicas, el ministro de Salud, Mario Lugones, destacó la importancia de preservar la transparencia en el proceso: “Defender el mérito es cuidar la salud de los argentinos. Detrás de cada médico hay pacientes que merecen atención segura y de calidad”.
Por su parte, el secretario de Gestión Sanitaria, Alejandro Vilches, confirmó la asistencia del médico acusado de fraude. “No puede ser apartado porque no hay una orden judicial. Está dando examen sin lentes ni dispositivos. Hasta que la Justicia se expida, se presume inocente”, explicó.
La investigación penal, en curso ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal, apunta a desarticular una posible red de fraude que incluía la grabación del examen con anteojos con cámara, el envío del material desde el baño y el regreso con las respuestas correctas. Además, se identificaron grupos pagos en Telegram y WhatsApp donde se ofrecía asistencia externa y se compartían respuestas.
Al finalizar la jornada, uno de los postulantes —egresado de una universidad extranjera— señaló que el nuevo examen fue más exigente: “Me tomó una hora más hacerlo. Había muchas preguntas fuera de lo que había estudiado. Siento que esta vez me fue peor”.
La Dirección Nacional de Calidad y Desarrollo del Talento en Salud fue responsable de la organización y fiscalización del examen, con el objetivo de garantizar objetividad, equidad y rigor académico en el ingreso a las residencias médicas.