jueves 24 de junio de 2021 - Edición Nº932

Universidades Privadas | 27 may 2021

Universidad Maza

Alteraciones posturales de la columna vertebral asociadas al uso de dispositivos móviles

Especialistas de la Universidad Maza advierten que el mal uso de las nuevas tecnologías puede traernos problemas de salud de diversa gravedad. La dependencia de las pantallas se suma a malos hábitos que dañan a personas de todas las edades.


La tecnología, con sus innumerables avances, dispositivos y herramientas se transformó en una cuestión indispensable para el ser humano actual. Muchas veces se han hecho cuestionamientos sobre la bondad o maldad intrínsecas de dichos descubrimientos y también cabría preguntarse si muchos de esos inventos son verdaderamente necesarios para la vida del hombre en la tierra. Lo cierto es que este camino difícilmente se desandará, por lo que el análisis debe enfocarse en dar el mejor uso posible a los nuevos dispositivos.

Uno de los problemas que preocupa a los profesionales y que afecta a gran parte de la población son las dolencias que se presentan debido a alteraciones posturales asociadas al uso de celulares, tabletas y computadoras. De hecho, muchos niños, adolescentes y jóvenes comienzan a presentar estos síntomas mucho antes de lo previsto fisiológicamente.

Estas temáticas son algunas de las que aborda la Kinefilaxia (prevención mediante el movimiento). Las licenciadas Sabrina Bondino y Marcela Vignone, que tienen a su cargo dicha cátedra en la Universidad Maza, expresaron que “podríamos estar previniendo mucho más de lo que estamos curando”.

Conociendo la columna vertebral

Para tomar dimensión del problema y comprender lo que sucede es necesario repasar la constitución anatómica de esa región corporal.

La columna vertebral está formada por 33 pares de vertebras que se dividen (desde la cabeza a la cola) en cervicales, dorsales, lumbares y sacrocoxígeas. Se encarga de dar sostén y equilibrio al cuerpo y protege la médula espinal, parte de nuestro Sistema Nervioso.
Curvaturas normales y patológicas

Esta compleja estructura posee unas ondulaciones naturales que permiten desarrollar con amortiguación todos los movimientos cotidianos. A las curvaturas más móviles se las denomina lordosis y están en la zona cervical (cuello) y lumbar (espalda baja); mientras que a las menos móviles se las llama cifosis y se ubican en la zona dorsal (espalda media) y sacrocoxígea (cola).

Esas curvaturas se transforman en patológicas cuando aumentan (hiperlordosis o hipercifosis) o se pierden (rectificación). También pueden ocurrir desviaciones laterales, conocidas como escoliosis.

¿Por qué ocurren y cómo pueden tratarse?

Las profesionales explicaron el concepto de “síndrome cruzado” para mostrar la conexión existente entre las alteraciones posturales y los desequilibrios musculares. He ahí una de las formas de corregir y mejorar las mismas.

Sucede que en la cintura escapular (a la altura del pecho) como en la cintura pélvica (a la altura de la cola) presentan grupos de musculares desequilibrados, unos están tensos por acortamiento y otros están inhibidos por debilidad. Con el trabajo de flexibilidad en los primeros y de fuerza en los segundos se puede mejorar la situación.

“Una zona media, un core (región central de cuerpo) débil nos va a traer problemas en todas las actividades que realicemos” afirmó la Lic. Vignoni.
Por supuesto que para corroborar con precisión una alteración postural y el acortamiento o debilidad muscular es necesario realizar determinados test o evaluaciones.

Es ese diagnóstico el que permitirá comenzar a tiempo el tratamiento y evitar las complicaciones posteriores que comienzan cuando la afección funcional (muscular) comienza a desgastar y afectar la parte ósea, generando graves dolencias y no permitiendo tratamientos tan eficaces.

“Hay distintos tipos de tratamientos que podrían servir siempre y cuando se evalúe, se trate y reevalúe para saber si se está haciendo lo adecuado o se deben implementar ajustes. Por lo que me gusta hablar de abordajes integrales”, explicó la Lic. Bondino.

La prevención es la clave

Aislamiento y soledad, alteraciones del estado de ánimo, alteraciones visuales y auditivas, dolores de cabeza, problemas de comunicación y en el lenguaje, agresividad, menor rendimiento escolar, cambios de actitud, insomnio, sedentarismo, sobrepeso y obesidad son algunas consecuencias del mal uso de los dispositivos móviles. ¿Vale la pena exponerse a tanto?

Cada persona debería reflexionar sobre el uso que le da a los celulares, la cantidad de tiempo que le dedica, etc. Por otra parte, muchas veces el trabajo y el estudio nos obligan a estar conectados. Allí es donde hay que adoptar posturas correctas para reemplazar a aquellas que parecen muy cómodas pero que nos traen todos estos inconvenientes. 

Algunas recomendaciones son mantener la espalda recta con un buen apoyo lumbar y con la mirada hacia el frente, aumentar el tamaño de la letra, evitar permanecer en una misma posición durante largos periodos de tiempo y mantener bien iluminados los espacios.
Consejos para el cuidado de la salud

Hay tres pilares fundamentales (que deben ser tratados con los profesionales adecuados e idóneamente capacitados): actividad física, descanso y alimentación.

“Debemos ser organizados, selectivos y tomar decisiones constantemente. Esta tríada es lo que nos garantiza la calidad de vida. Está en cada uno de nosotros elegir cómo queremos vivir. Esto implica hacer lugar para el cuidado del cuerpo, la mente y las emociones”, sintetizó Sabrina Bondino.

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