martes 11 de mayo de 2021 - Edición Nº888

Opinión | 26 abr 2021

Universidad Nacional de Entre Ríos

La presencialidad en las escuelas

Sonia Tolosa, docente en la Facultad de Ciencias de la Salud de la UNER y jefa del Servicio de Pediatría del Hospital “Justo José de Urquiza” de Concepción del Uruguay, aporta una mirada médica al debate.


Uno de los temas que mayor análisis y debate a nivel mundial conlleva la pandemia de Covid-19, ha sido la asistencia de estudiantes a las escuelas. Sin dudas la decisión de cuándo y cómo reabren los establecimientos educativos, y si enviar o no a los chicos, depende de muchos factores de cada país, localidad y familia.

En los diversos abordajes, Sonia Tolosa, docente en la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) y jefa del Servicio de Pediatría del Hospital “Justo José de Urquiza” de Concepción del Uruguay aporta una mirada médica al debate y reflexiona en relación a los riesgos que corren los chicos en las escuelas.

“La presencialidad de los niños en las escuelas es importante, dado que los establecimientos educativos en sí no son lugares de contagio; a diferencia de lo que pueden ser las plazas, fiestas, y concurrencia a otras casas de sus compañeros después de clase por ejemplo, que sí son espacios de contagio directo”, consideró la doctora.

“En relación a la situación educativa de nuestra ciudad, observamos que se cumple exhaustivamente con el protocolo, a tal punto que los alumnos realizan actividad física con barbijo (lo cual no es recomendable)”, relató.

Según un informe de UNICEF publicado en noviembre de 2020 señaló que, tanto niños como adolescentes menores de 20 años, representaban 1 de cada 9 infecciones por COVID-19 en 87 países; esto supone el 11% de los 25,7 millones de infecciones notificadas por esos países.

Respecto de casos de coronavirus en menores de edad, señaló: “Tuvimos y siguen, pero son muy esporádicos, la mayoría con cuadros leves, a excepción de dos o tres circunstancias que padecieron el ‘Síndrome Inflamatorio Multisistémico’ (MIS-C), alias ‘Kawasaki’; el resto lo pasan como un resfrío, con diarrea y fiebre, pero nada grave”.

“Hasta el momento y desde el inicio de clases no subieron los casos”, indicó. También destacó que las clases bimodales y bajo protocolos han contribuido a que los estudiantes no presenten enfermedades virales comunes.

La profesional junto al equipo de Pediatría del Hospital ha observado que la gravedad de la enfermedad depende de cada organismo. “Generalmente provoca inflamación que se presenta con una insuficiencia respiratoria o accidente cerebrovascular. Los menores en cambio forman rápidamente anticuerpos neutralizantes; y es por ello que puede tener COVID y no presentar síntomas, pasa como un resfrío o una febrícula, pero sí pueden contagiar a sus padres”.

Protocolo en los colegios

En base a la guía para proteger y apoyar la seguridad ‎en los establecimientos escolares de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tolosa detalló las premisas inexcusables con respecto a los protocolos en las escuelas. “La cantidad de niños que asisten por grado, las horas que están en la institución, la conformación de ´burbujas´ con un máximo de 10 chicos, en las que deben rotar una semana y otra no, y marcar siempre el distanciamiento”.

Por otra parte, indicó que “los padres, ante cualquier duda o síntomas deben hacer hisopar a sus hijos, ya que ante un resultado positivo permitirá actuar con celeridad y aislarse la familia por completo. Asimismo resulta fundamental evitar aglomeraciones tanto dentro y fuera de las escuelas, instancias en la que los padres deben ser responsables, y no permitir que sus hijos compartan las tardes de juego en otras casas como estábamos acostumbrados”.

La higiene personal es fundamental, “tanto el lavado de mano constante como el uso del barbijo”, subrayó. Los padres “no deben llevar a sus hijos al colegio cuando tengan tos y dolor de garganta. En esos casos, deben aislarse rápidamente, llamar a los teléfonos oficiales o buscar asesoramiento”, advirtió.

Respecto a los adolescentes, dijo: “Es uno de los segmentos que más rompen las reglas y son más propensos de contraer la enfermedad y llevarlo a sus casas. Dado que ellos piensan: ´no me va a pasar nada´, no toman conciencia por el resto de la comunidad”.

Finalmente, acerca de la vacunación en los niños, aseverando la situación en otros países de Europa donde se está analizando y se llevan adelante estudios pediátricos al respecto, la doctora destacó que “hay necesidad de lograr tener una población vacunada de manera completa, de esta manera no tendremos enfermos graves”. Pero también remarcó que “ésta es una pandemia de la cual todos debemos aportar para poder combatirla”.

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