Pensar el bienestar en el ámbito universitario implica hoy ir más allá de acciones aisladas de acompañamiento, promoción de la salud o asistencia. Supone comprender que la experiencia universitaria se construye a partir de múltiples dimensiones que atraviesan a estudiantes, docentes y personal, y que inciden directamente en su calidad de vida, desarrollo y sentido de pertenencia.
Desde esta perspectiva, la Universidad Juan Agustín Maza trabaja en la consolidación de un Ecosistema Integral de Bienestar Universitario, una propuesta que busca articular políticas, programas y acciones que ya forman parte de la vida institucional y proyectarlas dentro de un modelo común hacia 2030.
El Ecosistema se sustenta en cuatro grandes dimensiones: Sostenibilidad, Universidad Saludable, Bienestar del Personal y Bienestar Estudiantil. Aunque cada una posee objetivos y líneas de acción específicas, todas convergen en un mismo propósito: poner a las personas y su entorno en el centro de la política institucional.
Una mirada integral del bienestar
El modelo parte de entender que el bienestar universitario no depende de una única área ni puede reducirse exclusivamente a la atención de situaciones particulares. Por el contrario, requiere una mirada transversal que contemple las diferentes etapas y experiencias que atraviesan las personas durante su vínculo con la Universidad.
En este marco, la propuesta incorpora aspectos vinculados con el bienestar físico, el bienestar emocional y la salud mental, la experiencia estudiantil, la inclusión y la construcción de comunidad, la empleabilidad y el proyecto de vida, y el bienestar laboral.
Esta integración permite abordar tanto la prevención y promoción de hábitos saludables como el acompañamiento emocional; fortalecer la participación y el sentido de pertenencia; generar condiciones de inclusión y accesibilidad; acompañar el desarrollo profesional de los estudiantes; y promover ambientes laborales saludables para quienes forman parte de la institución.
Bienestar durante toda la experiencia universitaria
Uno de los aspectos centrales del Ecosistema es considerar el bienestar como un proceso que acompaña a las personas durante todo su recorrido por la Universidad. En el caso de los estudiantes, esto implica integrar acciones de orientación, acompañamiento, participación, vida saludable, inclusión, voluntariado, desarrollo de competencias y preparación para el mundo laboral. De esta manera, la formación universitaria se concibe no solamente desde la dimensión académica, sino también desde el desarrollo personal, social y profesional.
Al mismo tiempo, el modelo incorpora específicamente el bienestar del personal, entendiendo que la construcción de una universidad saludable también requiere cuidar a quienes diariamente hacen posible su funcionamiento. El clima organizacional, el liderazgo saludable, el reconocimiento, el desarrollo profesional y la conciliación entre las distintas dimensiones de la vida forman parte de esta perspectiva.
La sostenibilidad, por su parte, amplía la mirada hacia el entorno y permite vincular el bienestar de las personas con el compromiso ambiental y social de la Universidad.
Salud, prevención y comunidad
La dimensión de Universidad Saludable ocupa también un lugar central. La promoción de hábitos saludables, la actividad física, la alimentación, la prevención y las acciones vinculadas con la salud física y emocional forman parte de una concepción en la que la Universidad se constituye como un ámbito capaz de generar condiciones que favorezcan una mejor calidad de vida.
La participación, el voluntariado, la inclusión y la vinculación con organizaciones e instituciones del medio permiten extender el concepto de bienestar más allá de los límites del campus y fortalecer el compromiso social universitario. Así, el Ecosistema busca articular la experiencia interna de la comunidad universitaria con la responsabilidad que la Universidad asume respecto de su entorno.
Innovación para acompañar a las personas
Como parte de su proyección, el modelo contempla también el desarrollo de una plataforma digital de bienestar, pensada como un punto de acceso integrado a servicios, actividades y recursos.
La incorporación de herramientas digitales permitirá facilitar el acceso a información, turnos, actividades, recursos de acompañamiento y espacios de participación, además de generar indicadores que contribuyan a conocer las necesidades de la comunidad y evaluar el impacto de las políticas implementadas.
La tecnología se incorpora así como una herramienta al servicio de las personas y de una gestión del bienestar basada en información y mejora continua.
Un proyecto con horizonte 2030
El desarrollo del Ecosistema Integral de Bienestar Universitario se proyecta de manera progresiva, contemplando instancias de diagnóstico, diseño, implementación, evaluación y consolidación.
La propuesta prevé además una estructura de gobernanza que permita articular a las diferentes áreas y actores de la comunidad universitaria, acompañar la planificación de las acciones y evaluar su evolución mediante indicadores.
El horizonte es consolidar hacia 2030 un modelo institucional integral, sostenible, innovador y centrado en las personas, capaz de fortalecer la calidad de vida y la experiencia de quienes estudian y trabajan en la Universidad.
De esta manera, la Universidad Maza propone avanzar hacia una verdadera política institucional integrada, en la que salud, educación, inclusión, sostenibilidad, desarrollo personal y comunidad formen parte de una misma concepción.
Cuatro dimensiones. Una misma política institucional: poner a las personas y su entorno en el centro.