La provincia de Santa Fe se viene preparando desde hace tiempo para albergar los XIII Juegos Suramericanos, que se realizan del 12 al 26 de septiembre en las ciudades de Santa Fe, Rosario y Rafaela. Participarán miles de personas entre atletas cuerpo técnico, colaboradores y voluntarios. Las 59 disciplinas olímpicas se jugarán en 39 escenarios.
¿Cómo reducir el impacto de un evento de esta magnitud y, al mismo tiempo, multiplicar sus beneficios? ¿Cómo hacer que su legado trascienda las competencias deportivas? A partir de una convocatoria del Comité Organizador Local del evento, alrededor de 25 docentes investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) se sumaron al Área de Sostenibilidad y Legado integrado por funcionarios provinciales y de los municipios de las tres ciudades sede para diseñar e implementar una “Estrategia de Sostenibilidad y Legado” que busca minimizar el impacto negativo de los juegos y aprovechar su escala para generar transformaciones que permanezcan en Santa Fe.
Por otro lado, y desde el voluntariado, 646 estudiantes de la UNL se suman para ser parte de este evento histórico para Santa Fe, colaborando en acreditaciones, atención a delegaciones, logística y asistencia médica. Podrán luego acreditar la experiencia como suplemento al título mediante el programa de Voluntariado de la Secretaria de Extensión Universitaria.
Capacidades científicas y tecnológicas al servicio de un evento de enorme escala
Aportar a la Estrategia de Sostenibilidad y Legado requiere un abordaje interdisciplinario. El equipo de la UNL se consolidó con personas provenientes de las facultades de Ciencias Económicas; Ingeniería y Ciencias Hídricas; Ingeniería Química; Humanidades y Ciencias; Jurídicas y Ciencias Sociales; y Arquitectura, Diseño y Urbanismo. La coordinación general está a cargo de Darío Mejías de la FCE.
“Desde la Universidad aportamos conocimiento técnico e interdisciplinario, metodología, planificación y asistencia en todo un proceso que se llevó adelante de manera colaborativa con el gobierno provincial y los tres municipios involucrados. Acompañamos y orientamos las decisiones con un encuadre científico y de estandarización”, explicó María Victoria Scalenghe, quien junto a Agustina Olcese se ocuparon de la coordinación técnica.
El trabajo se organizó en cuatro etapas que fueron desde el diagnóstico inicial, hasta el diseño de la estrategia, la definición de criterios y prioridades, la implementación y la comunicación. Incluye además un trabajo de sistematización de datos relevados durante los juegos, evaluación posterior y confección de informes.