La Fundación Bunge y Born anuncia a los ganadores de sus Premios Científicos 2026 e invita a la ceremonia de entrega, que se realizará el lunes 14 de septiembre a las 18h en la Sala Argentina del Palacio Libertad, Sarmiento 151, CABA.
La disciplina elegida para este año es la química, ciencia que estudia la composición, estructura, propiedades y transformaciones de la materia y su relación con la energía. Esta disciplina es central porque se conecta con otras ciencias y está presente en los materiales que dan forma al mundo. Su desarrollo permitió el estudio de sustancias naturales, su estructura, propiedades y procesos; y también la creación de nuevas sustancias y materiales.
El ganador del Premio Fundación Bunge y Born 2026 en Química es el Dr. Omar Azzaroni, quien ha realizado aportes sobresalientes en las áreas de ciencia de polímeros, química de superficies, materia blanda y nanotecnología, promoviendo la transferencia del conocimiento hacia desarrollos con impacto social y tecnológico; esto se ha traducido en la creación de patentes y en una empresa de base tecnológica.
"Sus trabajos han contribuido significativamente a consolidar nuevas líneas de investigación, posicionándolo como una referencia internacional en química de materiales blandos y nanotecnología. Además, ha contribuido de manera fundacional al establecimiento de la comunidad de la química de la materia blanda en el país", sostuvo el jurado y concluyó: "Es una combinación excepcional de excelencia científica, liderazgo académico, innovación tecnológica y compromiso con el desarrollo del sistema científico nacional".
Uno de los trabajos más relevantes de su equipo se desarrolló a partir de notar la falta de un instrumento para diagnosticar de forma sencilla la enfermedad crónica renal, una patología tan extendida como la hipertensión, la diabetes o la obesidad que tienen sistemas de medición desde hace mucho tiempo y a bajo costo.
A partir de un convenio de investigación y desarrollo (I+D) entre CONICET, la Universidad Nacional de La Plata y una empresa de base tecnológica con inversión extranjera, el equipo desarrolló un dispositivo para detección y medición de biomarcadores renales, enteramente argentino en su diseño científico y construcción.
Esta herramienta ya atravesó exitosamente la fase de validación clínica en el Hospital San Martín de La Plata y está iniciando el proceso de aprobación regulatoria. El objetivo es disponer de un dispositivo accesible, portátil y de fácil operación para centros de baja complejidad, lo que permitirá el diagnóstico y control en pacientes con problemas renales a tiempo y sin tener que movilizarse constantemente hacia los centros de salud de alta complejidad.
El Premio Estímulo 2026 en Química, por su parte, tiene dos ganadores. La Dra. Daiana Capdevila realizó aportes destacados en las áreas de química estructural, bioquímica y bioinorgánica, contribuyendo a la comprensión de los mecanismos moleculares que regulan procesos biológicos esenciales en sistemas de relevancia biomédica. Estudia cómo evolucionan las proteínas que se ocupan de medir la disponibilidad de metales y compuestos con azufre dentro de las bacterias.
"La Dra. Capdevila ha desarrollado, en una etapa temprana de su carrera, una trayectoria científica de notable calidad y proyección, caracterizada por contribuciones originales aplicadas al estudio de problemas fundamentales de relevancia biológica. Su sólida producción científica, el reconocimiento obtenido a nivel nacional e internacional, la consolidación de una línea de investigación propia, la formación de recursos humanos y la dirección exitosa de proyectos competitivos evidencian una madurez científica excepcional para su generación", sostuvo el jurado.
En 2019 ganó un concurso para jefa de nuevo laboratorio en el Instituto Leloir y un subsidio internacional de repatriación que le permitió incorporar equipamiento de última tecnología. Con su equipo trabaja en distintos proyectos aplicados, entre los que se destacan el desarrollo de biosensores (tests rápidos) para distintas enfermedades infecciosas. En particular, se enfocan en sensores de moléculas que contienen azufre muy importantes en enfermedades relacionadas con el intestino y las bacterias que viven allí. En estos proyectos es fundamental comprender la química del azufre para desarrollar nuevos tratamientos que eliminen bacterias resistentes a los antibióticos o favorezcan aquellas que tienen un efecto positivo para la salud.
Otra aplicación de los biosensores es en el análisis de la contaminación ambiental, por ejemplo, para la detección de plomo, arsénico, entre otros, en sus distintos estados. Uno de los campos de aplicación de los desarrollos del equipo fue a través de ACUMAR, en la cuenca Matanza Riachuelo, donde se enfocaron en la detección de plomo.
Muchas regiones de Argentina naturalmente tienen un nivel de arsénico en suelo y fuentes de agua mucho más alto que la mayor parte del mundo, con una diferencia importante, el estado es distinto al presente en otros lugares del mundo. Es por eso que el equipo está trabajando en una solución local, ya que los estudios internacionales no necesariamente se aplican a este problema.
Por su parte, el Dr. Marcos Tascon ha realizado aportes destacados a la química en las áreas de química analítica, ciencias de la separación y espectrometría de masas, contribuyendo al desarrollo de nuevas metodologías e instrumentación para el análisis de muestras complejas con mínima o nula invasividad, con aplicaciones que abarcan desde el diagnóstico biomédico y el monitoreo ambiental hasta el estudio y conservación del patrimonio cultural.
"La trayectoria del Dr. Tascon se distingue por la originalidad, calidad e impacto de sus contribuciones. A una etapa temprana de su carrera ha desarrollado una línea de investigación propia, reconocida internacionalmente, basada en el diseño de metodologías e instrumentación innovadoras. Su labor combina investigación de excelencia, desarrollos tecnológicos transferibles, formación de recursos humanos y una destacada capacidad para generar colaboraciones y capacidades científicas tanto en el país como en el exterior", detalla el jurado.
Entre sus principales trabajos se destacan el desarrollo de biosensores con baja o nula invasividad para monitoreo de contaminantes ambientales y la evaluación de barreras naturales con árboles frente a la contaminación del aire, utilizados con éxito en distintos museos argentinos como el Museo Histórico Nacional y el Museo Nacional de Bellas Artes.
Otro desarrollo con nula invasividad y manipulación para el tratamiento de fotografías históricas es un método que utiliza el olor que desprende el material para analizar su estado de degradación y las condiciones del ambiente, indispensable para la conservación del mismo.
Los análisis de micromuestras también han permitido generar cronologías en pinturas rupestres, como en Inca cueva, Jujuy, donde pudieron establecer diferencias en las pinturas que van desde el 1700 hasta 10000 años AP, junto a un equipo interdisciplinario de científicos.
Toda la información sobre los Premios Científicos Fundación Bunge y Born se encuentra en: https://fundacionbyb.org/premios-fundacion-bunge-y-born/