El Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano (UB) publicó su informe de coyuntura correspondiente a julio de 2026, en el que analiza la evolución de los principales indicadores económicos del país y destaca tanto los avances como los desafíos que enfrenta la economía argentina.
Uno de los aspectos más relevantes del estudio es que, de acuerdo con las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) para 2026, Argentina encabeza, dentro del G-20, el ranking de países que combinan un saldo positivo de la balanza energética y un resultado fiscal favorable. Según el informe, dejando de lado a Arabia Saudita, es el único país del grupo que presenta simultáneamente un superávit energético estimado en el 1% del PBI y un resultado fiscal primario cercano al 2% del producto.
No obstante, el documento advierte que estos indicadores generan controversias metodológicas. El FMI sostiene que el cálculo del resultado fiscal argentino debería incluir los intereses devengados de determinados títulos públicos, aunque aún no hayan sido pagados. Bajo ese criterio, el superávit fiscal informado oficialmente para 2025 pasaría a convertirse en un déficit.
El informe también analiza la decisión de Morgan Stanley Capital International (MSCI) de mantener a Argentina dentro de la categoría "standalone", la más baja de su clasificación de mercados, sin incorporarla siquiera a una lista de revisión para una eventual mejora de calificación.
Según el CENE, esta decisión responde a la persistencia de restricciones cambiarias, las dificultades para la repatriación de utilidades y la falta de información corporativa en inglés. Como consecuencia, el país continúa fuera del radar de numerosos fondos internacionales de inversión, situación que implicaría una pérdida potencial cercana a los 4.500 millones de dólares para el mercado financiero argentino.
Otro de los puntos destacados del informe es la evolución del sector externo. Durante el primer trimestre de 2026, la balanza comercial registró un superávit de 6.339 millones de dólares, aunque la cuenta corriente presentó un déficit de 1.651 millones.
El estudio atribuye este resultado al saldo negativo de la balanza de servicios y al pago de utilidades, dividendos e intereses al exterior. Asimismo, advierte que una eventual recuperación de la actividad económica podría incrementar las importaciones y profundizar los desequilibrios externos.
En materia cambiaria, el CENE señaló que durante mayo se observó una leve mejora del tipo de cambio real, con un incremento mensual del 1,5% respecto de abril. Sin embargo, el indicador continúa 16,9% por debajo del registrado en igual mes del año anterior, reflejando que el peso mantiene una apreciación en términos reales frente al dólar.
Finalmente, el informe destacó que durante mayo el resultado fiscal volvió a ser positivo y superior al de abril, consolidando la tendencia de superávit observada durante 2026. Sin embargo, también advirtió que ese desempeño se ubicó 28% por debajo del registrado en el mismo mes de 2025, lo que evidencia una desaceleración respecto de los niveles alcanzados el año pasado.