A partir de un relevamiento a nivel nacional, el Instituto de Género e Inclusión de Insight 21, think tank de Universidad Siglo 21, llevó adelante un estudio para indagar sobre la igualdad de género en el sector empresarial argentino. El estudio ofrece una radiografía sobre la participación de las mujeres en la toma de decisiones y la inversión de las organizaciones para cerrar las brechas existentes.
Los resultados indican que la presencia femenina sigue siendo limitada: el 55% de las empresas relevadas exhibe una baja o nula participación de mujeres en su organización. Esta tendencia se profundiza en los cargos de mayor jerarquía, donde solo el 17,3% de quienes ocupan la posición de "número uno" son mujeres. Esta cifra llega al 9,6% cuando se trata de empresas con más de 250 empleados, a pesar de ser aquellas que cuentan con mayor participación femenina: 65,4% cuenta con más de 25% de mujeres
El informe también advierte sobre una restricción en los recursos económicos. Solo el 5,5% de las empresas encuestadas asignó un presupuesto específico para temas de género tanto en 2025 como en 2026. En las grandes empresas, se detectó una desaceleración marcada: el 40% de las organizaciones con más de 250 empleados redujo su inversión en este eje durante el último año y prevé mantener esa tendencia para 2026.
Por otro lado, las empresas que incrementaron su inversión en un 10% o más respecto al año anterior son aquellas que cuentan con más de un 25% de mujeres en su estructura, indicando que su presencia es motor para la inversión sostenida en la agenda de género, mientras que las empresas que no cuentan con mujeres tampoco invierten en revertir la situación, en tanto ninguna ha contado con presupuesto en estos últimos 3 años.
“Los resultados de esta radiografía son contundentes: la mayor participación de mujeres en la base de las organizaciones no se traduce automáticamente en su acceso a los puestos de decisión. Observamos una tendencia a la desinversión en esta agenda en las grandes empresas, justo cuando más se necesita acelerar la acción para evitar una 'generación perdida' de mujeres líderes. No basta con la buena voluntad; para cerrar las brechas es imperativo que las compañías integren la igualdad en su estrategia de negocios, vinculando los recursos invertidos a indicadores de impacto que permitan corregir las desigualdades estructurales de manera sostenible, contribuyendo a la equidad e inclusión, y a los resultados económicos”, explica Laura Gaidulewicz, Directora del Instituto de Género e Inclusión de Insight 21.
Otros datos destacados del relevamiento:
Segunda línea de mando: el 7,5% de las empresas no tiene mujeres en cargos que reportan directamente a la máxima autoridad, y un 35,6% tiene menos del 10% de participación femenina en este nivel.
Acciones positivas: solo el 22% de las empresas realiza acciones positivas para acelerar la igualdad, como programas de liderazgo y mentorías para mujeres.
Brecha salarial: apenas el 2,3% de las compañías realiza auditorías periódicas para garantizar la equidad remunerativa.
Capacitación: solo el 23,5% lleva adelante acciones de sensibilización o formación en género, aunque la cifra asciende al 70,1% en empresas con estrategias formalizadas.
En cuanto a la infraestructura institucional, el estudio arroja que aproximadamente 7 de cada 10 empresas argentinas no cuentan con una estrategia escrita para promover la igualdad de género, y sólo la mitad de las que responden afirmativamente tienen indicadores de progreso. No obstante, contar con una estrategia formalizada funciona como un motor de cambio: el 91% de las organizaciones que poseen este instrumento también tienen políticas de no discriminación y el 76,1% cuenta con mecanismos de prevención y tratamiento de casos, frente a un porcentaje significativamente menor en aquellas que carecen de un plan formal.
“La falta de paridad no es sólo un imperativo ético, sino que impacta en los resultados del negocio. Las estructuras homogéneas refuerzan sesgos y limitan la innovación en entornos cambiantes. Es fundamental que las empresas pasen de los acuerdos formales, de lo declamativo, a la implementación de estrategias con indicadores de progreso que permitan romper el techo de cristal y trabajar sobre los peldaños rotos, que es el mayor desafío”, afirma Gaidulewicz.
En este escenario, la investigación de Insight 21 de Universidad Siglo 21 pone de manifiesto la necesidad urgente de transformar las estructuras corporativas para lograr una mayor paridad en todos los niveles, pero especialmente en las mesas de decisión, y construir culturas más inclusivas, donde lo masculino deje de ser la norma.
La estrategia de igualdad debe trascender lo formal para convertirse en un motor operativo de prevención y progreso. Los datos confirman que su existencia no basta: solo mediante presupuestos específicos, gestión de la cultura y un compromiso real de la alta dirección, la equidad pasará de ser una declaración de principios a una prioridad estratégica con impacto real.
- Ver informe completo: Radiografía de la igualdad de género en las empresas de Argentina hoy