martes, 22 de septiembre de 2020 |Hora: : :

Opinión


La educación superior en disrupción

Fecha Publicación: 15/09/2020  10:00 

Artículo de opinión de Marcos M Orteu, profesor de UADE Business School  
 
Por: Marcos M. Orteu (*)
 
La educación superior, tanto universitaria como no universitaria, se ha transformado con la pandemia mundial. Este experimento masivo de educación virtual, al que entramos de forma repentina y sorpresiva, ha demostrado ser una alternativa para ofrecer o recibir una formación de calidad con algunas ventajas respecto de la educación presencial. ¿Esto quiere decir que la educación presencial quedará en el pasado? Lejos estamos de eso: el experimento ha dejado en claro que la educación virtual tiene importantes limitaciones y que el aula no puede reemplazarse completamente con una videoconferencia.
 
En el corto plazo, las universidades y centros de formación enfrentan el desafío de sobrevivir económicamente a la pandemia y al aislamiento. Mantienen todos los costos de la educación presencial, deben hacer frente a los gastos generados por el traspaso de emergencia a la virtualidad y al mismo tiempo comenzar a invertir para adaptar las aulas y prácticas para el regreso a las mismas. Sin embargo, el mayor desafío y las oportunidades tendrán lugar en el mediano y largo plazo.
 
A modo de ejemplo, recordemos una clase práctica de resolución de problemas de la materia Matemática I en la que los alumnos están sentados en el aula mientras el asistente de docencia resuelve problemas en el pizarrón. Algunos alumnos hacen preguntas, muchos están distraídos y otros tantos copian sin entender. Esta clase típica podría transformarse en múltiples videos online, acompañados de un formulario digital, donde el alumno recién accede al próximo video una vez que ha contestado preguntas que lo guían en la resolución del ejercicio planteado en el primer video. De esa forma los videos acompañan el aprendizaje del alumno, que toma un rol activo; a diferencia del rol que asume en la clase de práctica tradicional o mirando una clase tradicional grabada. A su vez, queda el registro detallado del proceso de aprendizaje del alumno, dándole la posibilidad al equipo docente de identificar quiénes son los alumnos que más ayuda requieren o qué temáticas deben ser repasadas antes del parcial.
 
Estos contenidos digitales se podrían acompañar con clases de consulta, presenciales o virtuales. La presencialidad permite una cercanía, fluidez y retroalimentación que facilita el aprendizaje y enseñanza, pero fundamentalmente ofrece interacción con pares, con los que se aprende y se forman nuevas relaciones. Esta necesidad quedó en evidencia en este período de aislamiento. Uno de los principales problemas para los alumnos que comenzaron la facultad este año es que no conocen a sus compañeros, y la construcción de vínculos por medios virtuales es muy difícil, por lo que cosas tan productivas como estudiar en equipo se pierden. 
 
El ejemplo de Matemática I ilustra algunas de las ventajas del esquema virtual o blended (mix de clases online y presenciales). Muchos expertos en educación dirían que hace tiempo se conocen las ventajas y desventajas de las herramientas virtuales, pero las instituciones/profesores (oferentes) y particularmente los alumnos (demandantes) sólo recientemente han descubierto esta modalidad en forma masiva. 
 
Post-pandemia bajará la marea, y se verá qué universidades o centros de formación mejor se adaptan a este nuevo contexto tecnológico y pedagógico. Estas instituciones compiten ferozmente para captar nuevos y más alumnos, quienes se han vuelto más exigentes, requiriendo mayores opciones, tras haber descubierto nuevas formas de aprender que pueden conllevar importantes ventajas personales.
 
¿Cuál universidad será la primera en ofrecer un programa blended donde el profesor viaje a las provincias para ofrecer los módulos presenciales? ¿O incorporar profesores internacionales a través de medios digitales? ¿U ofrecer el contenido teórico de forma virtual para utilizar el tiempo presencial de forma más productiva y para cuestiones que no pueden ocurrir online?
 
Las universidades buscan estar en la frontera del conocimiento, pero muchas veces se encuentran lejos de la frontera de las prácticas formativas. Es por eso que han surgido muchos centros de educación superior que ofrecen programas de alta calidad con alternativas más dinámicas, flexibles e integradas a las nuevas tecnologías. Encontramos opciones 100% web asincrónicas, métodos híbridos, o incluso presenciales, en diversas disciplinas como software, finanzas, historia o literatura. No es casual que muchas universidades de primer nivel (Harvard, Stanford, Oxford por mencionar algunas) se hayan aliado con emprendimientos privados como Coursera o EdX, o adquieran los servicios de empresas como 2U/GetSmarter y Academic Partnership para sus cursos virtuales o híbridos.
 
La educación superior está cambiando: los centros de formación, las universidades y los profesores están inmersos en un proceso de adaptación a esta nueva realidad. Esto implica la incorporación de la educación virtual como una herramienta adicional de enseñanza, pero también la necesidad de certificación de saberes, títulos intermedios, una educación más personalizada, entre otros. La forma de enseñar está cambiando porque los alumnos se han vuelto más exigentes. En este mundo globalizado la competencia ya no es local sino internacional, y el Covid no ha hecho más que acelerar un proceso incipiente.
 
*Marcos M. Orteu es profesor de UADE Business School y director de MMO & Asoc
 




Fuente: (Marcos M Orteu - UADE Business School)

Compartir

Busqueda

Texto a buscar:



ir a Archivo [+]

Más Información

Link

- Acceso a link's de Interes.

Barceló Noticia

Seguinos en twitter

Seguinos en twitter

     

Universidades HOY
E-mail: info@universidadeshoy.com.ar
prensa@universidadeshoy.com.ar
Buenos AIres - Buenos Aires
Argentina


NAVEGACION


REDES SOCIALES

Copyright ©2020 todos los derechos reservados Diseño Web Grandi y Asociados Diseño Web Grandi y Asociados